jueves, 14 de enero de 2016

Misión, Visión y Objetivo

Misión

La misión de este blog es informar a la comunidad estudiantil de la Universidad de Guayaquil acerca de los carbohidratos, lípidos y proteínas, los mismos que están enfocados en su concepto y clasificación además de los alimentos en los que se encuentran cada uno y cuál es la dosis que una persona debería tener de estos en un día, la principal misión del blog es informar a los demás para que los mismos transmitan toda la información adquirida.

Visión

La visión de este blog es alcanzar un número de visitas que supere nuestras expectativas como grupo de trabajo, que las personas que lean nuestro blog lo difundan a muchas personas más con el fin de que toda la información se difunda para que así un alto número de la población esté informada acerca del tema, en especial sobre las dosis que debemos consumir de los alimentos en los que se encuentras estas biomoléculas y así evitar futuras complicaciones como enfermedades, o hasta problemas en la vida diaria.

 Objetivo

Informar a la comunidad estudiantil acerca de la composición tanto física como química de los carbohidratos, lípidos y proteínas, además de estar por cierta parte enfocado en un punto de vista alimenticio para así cuidar nuestra salud y la de los demás.


domingo, 6 de diciembre de 2015

Grasas en la alimentación

Recordemos, las grasas son lípidos saponificables simples, sólidos a temperatura ambiente o líquidos en cuyo caso se llaman aceites. Puede ser:

Grasas saturadas:
Son aquellas grasas que están formadas por ácidos grasos saturados (tienen todos los enlaces completos por H). Aparecen por ejemplo en el tocino, en el sebo, etcétera. Este tipo de grasas es sólido a temperatura ambiente.

Son las grasas más perjudiciales para el organismo ya que cuando se consumen en exceso pueden ocasionar problemas de colesterol y trastornos de circulación. Hay que tener en cuenta que el consumo elevado de este tipo de grasas, junto con el colesterol procedente de la comida, puede ocasionar serios problemas cardíacos, debido al endurecimiento de las arterias (aterosclerosis).

La mayoría de las grasas saturadas provienen de alimentos de origen animal como las carnes rojas y la mantequilla. Los aceites de palma y de coco también son ricos en estas grasas.
 

Grasas insaturadas:
Son grasas formadas por ácidos grasos insaturados (tienen uno o más enlaces sin completar con H) como el oleico o el palmítico. Son líquidas a temperatura ambiente y comúnmente se les conoce como aceites. Pueden ser por ejemplo el aceite de oliva o el de girasol. Son las más beneficiosas para el cuerpo humano porque regulan el nivel de colesterol y previenen las enfermedades cardiovasculares. Pueden ser:

  • Grasas monoinsaturadas: presentes en el aceite de oliva, de colza, los frutos secos (pistachos, almendras, avellanas, nueces de macadamia o anacardos), cacahuetes, aguacates y sus aceites. 
  • Grasas poliinsaturadas: se encuentran en el aceite de girasol, aceite de pescado, aceite de soja, maíz, azafrán, y también en pescados azules como el salmón, el atún, las sardinas.
A su vez, las grasas poliinsaturadas se subdividen en distintos tipos, destacando por sus propiedades dos clases:

  Las grasas omega 3 están presentes en multitud de pescados como pescados azules (el salmón, la caballa, el atún, la sardina, la trucha o las anchoas; y también en distintos frutos secos y aceites como las nueces, semillas de colza, semillas de soja y sus aceites. El omega 3 más conocido es el ácido linoleico.

  Las grasas omega 6 las podemos encontrar en las semillas de girasol, el germen de trigo, el sésamo, las nueces, la soja, el maíz y sus aceites. El másconocido es el ácido linolénico.

  El ácido linoleico y el ácido linolénico no pueden ser sintetizados en el organismo y, por lo tanto, deben ser obtenidos a través de la dieta (ácidos grasos esenciales).

Grasas trans:
Estas grasas se producen mediante un proceso químico que se denomina hidrogenación y que consiste en añadir hidrógeno a algunos aceites vegetales. Este procedimiento se emplea con el fin de potenciar el sabor y mejorar la textura de los productos alimenticios, prolongando su vida útil con un bajo coste. Sin embargo, la hidrogenación provoca que una parte de las grasas poliinsaturadas se transformen en grasas saturadas de las que, como hemos visto, no es conveniente abusar. Por ello, es aconsejable consultar las etiquetas para comprobar si contiene grasa trans, y limitar su consumo.

Fuente: